lunes, 15 de junio de 2015

Yo, maradoniano



La gran mayoría de las biografías o de textos que cuentan la historia de un determinado personaje suelen tener dos datos fijos: fecha de nacimiento y quiénes son los padres de dicha persona. Sin embargo, el segundo punto es, acaso, un dato que suele quedar en el olvido. Pero Diego Maradona, que nació el 30 de octubre de 1960 y que es hijo de Diego Maradona y de Dalma Salvadora Franco, y que ganó tantísimos títulos, que desafió a grandes jugando para los chicos, que gambeteó a cuanto jugador se le puso en su camino, logró también que ese segundo dato, esa información de “quiénes son los padres del personaje”, no quede una vez más en el olvido.

Maradona consiguió lo que se propuso y más también. Y pasaron años, años y más años y no habrá momento en que no se escuche “gracias Diego por existir”. No obstante, en esos años que pasarán y seguirán pasando también se escuchará “gracias Don Diego y Doña Tota”. Sí. Eso es ser maradoniano. Es entender a Maradona, es disfrutar de sus jugadas, es el fútbol. Pero ser maradoniano es también querer y agradecer en cada momento a sus papás, a Diego y Dalma, a Don Diego y Doña Tota, por haber traído al mundo a Diego.

En noviembre de 2011 falleció Doña Tota, esa mujer que dejaba de comer para que Diego y sus hermanos tuvieran un plato de comida cada día. Las canchas del fútbol argentino se enmudecieron todo el fin de semana durante un minuto homenajeándola a ella. Una de las dos personas responsables de traer al mundo a un chico que regalaría gambetas, goles, sonrisas y lágrimas. Ese silencio era el agradecimiento, el respeto, hacia esa mujer que vivió para sus hijos. Eso es ser maradoniano. Son las lágrimas en ese minuto de silencio que jamás se olvidará.

Ahora la historia también es triste. Don Diego está internado y luchando para salir adelante. De pocas palabras, pero siempre justas, Don Diego sentenció una vez “todos conocen al Maradona jugador, técnico, pero no conocen al Diego hijo, es mucho mejor”. Ahí estaba el verdadero Diego, el que sonríe en cada abrazo con su papá, el que agradeció hasta las lágrimas los homenajes a su mamá, el que juega con su nieto Benjamín y es feliz. Y los maradonianos están ahí, estamos ahí, en cada momento, sonriendo ante cuanto vídeo suba Diego jugando con su nietito, pidiéndole a algún Dios por la salud de Don Diego, emocionándonos cuando Doña Tota nos dejaba para siempre.

El 22 de junio de 1986 Víctor Hugo Morales le preguntó al mundo y el mundo se preguntó también “¿de qué planeta viniste Diego?”. Y ser maradoniano es responderse cada día esa pregunta. Es entender que Diego Maradona nació el 30 de octubre de 1960 y que sus padres son Diego Maradona y Dalma Salvadora Franco. Es llorar la despedida de Doña Tota. Y es gritar cada día ¡Fuerza Don Diego, lo queremos mucho!

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